La exportación española de muebles durante los meses de enero a septiembre de 2007 ha superado los 1.249 millones de euros, cifra que representa un incremento del 14,1% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. A la vista de los datos estadísticos disponibles, podemos apuntar como previsión que el ejercicio 2007 se cerrará con un incremento general de las exportaciones de mobiliario que podría estar en torno al 12%.
Sin embargo, hay que señalar que la importación de muebles en nuestro país continúa con la tendencia alcista que viene registrando en los últimos años y que nuestra balanza sectorial arroja un déficit de 1.051 millones de euros, situándose la tasa de cobertura en un 54,3% durante los meses de enero a septiembre de 2007.
La pérdida de competitividad exterior de nuestras empresas ha abierto un debate sobre los factores que han determinado este negativo balance, que en el caso del mueble afecta a la estructura productiva del sector y cuya solución pasa por la reconversión y la adopción de nuevas líneas estratégicas.
En este contexto es preciso que se arbitren nuevas estrategias que permitan a las industrias mejorar su posicionamiento en los mercados exteriores, siendo una de ellas la cooperación empresarial.
Se trata de una opción encaminada a potenciar la competitividad de las empresas a través de la firma de acuerdos con industrias de terceros países y existen diversas modalidades de cooperación en función de las características y objetivos de cada empresa.
En España deben quedar siempre aquellas áreas que confieren valor añadido al producto, que lo dotan de innovación y diseño, que lo singularizan y diferencian frente a la oferta de nuestros competidores.
Las verdaderas claves competitivas para la internacionalización de nuestro sector hablan ahora más que nunca en estos términos. Calidad, I+D, servicio, distribución o marca son los grandes protagonistas de la expansión de la empresa española del mueble en este siglo.
El éxito futuro del mueble en el exterior pasa por abordar nuevas formas de entender la cultura empresarial. Cooperación, externalización o deslocalización se presentan en este contexto como sinónimos de competitividad en un gran mercado global e interrelacionado donde aquellos capaces de anticiparse e innovar serán líderes de este sector.
Amparo Bertomeu
Directora ANIEME